El choque comenzó, con un 0-40 favorable a Gabashvili, sin embargo, el ruso no supo aprovechar esas tres ventajas y terminó cediendo el juego a favor de Nadal. El balear vio que su rival se iba a jugar todo y le esperó un paso por detrás de la línea de fondo, pegando de lado a lado a la par que iba ganando terreno. Rafa recogió los frutos de su trabajo a los 22 minutos de juego, rompiendo el saque de su rival en la primera opción de la que dispuso. Gabashvili no tiró la toalla, pegó bien a la pelota y movió a Nadal, pero éste es único a la hora de defenderse y cambiar la dinámica del juego. Logró un break más antes de cerrar el primer set con un parcial de 6-1.
El segundo set tuvo mucha más intensidad y ganó en calidad tenística. Gabashvili acertó planteando un juego de saque-red que el público aplaudió desde la grada. El ruso se venía arriba por momentos... hasta que llegaron los momentos clave del partido. En el séptimo juego, con saque de Teimuraz, Nadal gozó de hasta siete bolas de break que no llegó a materializar en los más de quince minutos que duró el interminable juego. Dos juegos después, Rafa se apuntó el juego en blanco y dejó su camino libre de escollos para cerrar la segunda manga con un parcial de 6-4.
En el último set, a Nadal le dio igual que el partido se disputara en la pista Suzanne Lenglen, la segunda en importancia del Estadio de Roland Garros, y que al final acabaran jugando con una ligera lluvia. El español fue muy superior. Nadal se movió con algo más de rapidez que contra el brasileño Marcos Daniel y cerró el partido con solvencia. Al final, 6-1, 6-4 y 6-2, otro paso para Nadal que no tuvo ni un solo problema.
En tercera ronda, Rafa Nadal habrá de medirse al australiano Lleyton Hewitt, que se impuso al kazajo Andrey Golubev por un tanteo de 6-4, 6-3 y 6-1. Nadal y Hewitt se han medido en ocho ocasiones con cuatro victorias para cada uno. París desequilibrará la balanza.

0 comentarios:
Publicar un comentario